Hay veces que sientes que una peli te tiene que gustar como por obligación. Piensas y dices… "estaba de puta madre: buenos actores, buena música, plasticidad en las imágenes, ambiente cool, comida japonesa, historia súper dramática que debería tocarte la fibra…". Pero no. En el fondo, no te ha gustado. Lo sabes. Y de pronto, te encuentras inmerso en conversaciones pseudointelectualoides en las que todo el mundo alaba ese producto que tú no has aprobado del todo y empiezas a preguntarte por qué ese cuento para adultos made in Coixet no te ha llegado al alma como al resto de los mortales guays que te rodean bebiendo vino blanco. Conclusión: no debería beber vino blanco con según qué gente.
A mí lo que hace Isabel Coixet, en general, siempre me ha gustado. No vi Elegy, pero sí todas las demás. Contra todo pronóstico, Map of the Sounds of Tokyo me ha decepcionado. Se queda en la superficie de una historia que podría dar mucho más de sí. Además, la Coixet se gusta demasiado a sí misma, ¿no?… parece como si, escribiendo y rodando, pensara "buah, sóc l'hòstia amb patinet!". La lectura poética de la historia se queda en un envoltorio muy bello para algo que merecía más contenido, ¿no os parece? Prácticamente no sabemos nada de la pescadera/asesina… y eso dificulta poder empatizar más con ella y con su sufrimiento continuo… Por no mencionar lo desaprovechado que está Sergi López… Entiendo que son dos seres solitarios que comparten el sexo como vía de escape y punto en común en el que encontrarse y huir de sus vidas truncadas… pero no logro acercarme a ellos.
Siempre he estado fuera de la peli y no he parado de preguntarme qué hacía ese viejo fan de los sonidos entrando y saliendo de la historia como por arte de magia. Sí, todo muy original y extraño como lo debe ser Tokyo para un occidental desubicado tipo Bill Murray en mi adorada Lost in Translation… pero sin más. Los del vino blanco citaban a Wong Kar Wai… sí, vale. Etcétera, etcétera. Si yo también sé que Map of the Sounds of Tokyo puede ser valorada como objetivamente buena. Pero a mí no me lo ha parecido tanto. Quizás tenga la culpa el tío de al lado… que en medio de silencios supuestamente cargados de significado, me distraía con el "crec-crec" incómodo de sus ruidosas palomitas… yo qué sé.
me parece poco más que una excusa muy cara para rodar en tokio, en ningún momento empatizas con los personajes porque con lo único que ha empatizado su creadora es con la ciudad. así que uno se pasa la peli disfrutando de los planos, de la chica del pelo negro y la música, de casi toda la música, porque anthony me parece un poco tostón...
Esperaba a comentarios de mayor conocimiento y calidad dado que yo no he visto la película ni tengo a priori demasiada intención de hacerlo. Otras prioridades más que nada. Mi sensación al ver a la Coixet es parecida a la tuya, tenga la impresión que se hace la paja mental ella sola mientras la hace del palo "lo que estoy haciendo!". Es un sentimiento creciente a medida que ella ha crecido como creadora. También tengo la impresión que sus estudios de publicidad se imponen por momentos a sus conocimientos cinematográficos, o sea que ha creado un producto y que cada vez mira más como venderlo. No niego cierta admiración pero tal vez, solo tal vez le iria bien (haciendo mención del compañero de clase y también gran publicista Pau Donés) que le dieran un poquito de "Jarabe de palo" y pudiera centrarse en volver a crecer. Gracias por ciertas informaciones a Mesmestimoledison, grans converses i moltes coses apreses en els nostres viatges... ;)
Pues a mí me pareció una muy buena película, a la salida del cine salí con los ojos brillantes a punto de llorar de tanto que me emociono.
Isabel Coixet es una de las directoras de cine con mayor sensibilidad, arte y finura. Por la noche, estirado en mi camita, rememoré imágenes de la película y mi almohada quedo completamente empapada de lágrimas… ¡Oh, qué peliculón!
me parece poco más que una excusa muy cara para rodar en tokio, en ningún momento empatizas con los personajes porque con lo único que ha empatizado su creadora es con la ciudad. así que uno se pasa la peli disfrutando de los planos, de la chica del pelo negro y la música, de casi toda la música, porque anthony me parece un poco tostón...
ResponderEliminarEsperaba a comentarios de mayor conocimiento y calidad dado que yo no he visto la película ni tengo a priori demasiada intención de hacerlo. Otras prioridades más que nada.
ResponderEliminarMi sensación al ver a la Coixet es parecida a la tuya, tenga la impresión que se hace la paja mental ella sola mientras la hace del palo "lo que estoy haciendo!".
Es un sentimiento creciente a medida que ella ha crecido como creadora.
También tengo la impresión que sus estudios de publicidad se imponen por momentos a sus conocimientos cinematográficos, o sea que ha creado un producto y que cada vez mira más como venderlo. No niego cierta admiración pero tal vez, solo tal vez le iria bien (haciendo mención del compañero de clase y también gran publicista Pau Donés) que le dieran un poquito de "Jarabe de palo" y pudiera centrarse en volver a crecer. Gracias por ciertas informaciones a Mesmestimoledison, grans converses i moltes coses apreses en els nostres viatges... ;)
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarPues a mí me pareció una muy buena película, a la salida del cine salí con los ojos brillantes a punto de llorar de tanto que me emociono.
ResponderEliminarIsabel Coixet es una de las directoras de cine con mayor sensibilidad, arte y finura. Por la noche, estirado en mi camita, rememoré imágenes de la película y mi almohada quedo completamente empapada de lágrimas… ¡Oh, qué peliculón!